El artista que les pone tapabocas a Frida, Dalí y otros pintores

El bogotano Ányelo López invita a una reflexión desde el arte sobre la crisis que vive la humanidad.

Y el mundo paró y se encerró. Y así, los seres humanos comenzaron a experimentar una sensación desconocida por completo, con pensamientos de temor y desesperación que se acumulaban en sus cabezas.

El artista bogotano Ányelo López tampoco fue ajeno a esa extraña emoción existencial, que tantos afrontan en el país desde hace más de 50 días. En medio de la incertidumbre, López apeló al dibujo como su tabla de salvación, así como otros lo han hecho a través del ejercicio, la meditación, la lectura o la música.

“Sentí la necesidad de expresarme a través del arte”, comenta. Entonces tomó una pequeña libreta de 14 por 21 centímetros que le permitió iniciar un diálogo con maestros suyos famosos de la historia del arte universal, de otros tiempos.

“Me refugié en mis libros de arte y comencé a detallar los autorretratos de Van Gogh, Frida Kahlo, Dalí, Obregón, Da Vinci o Enrique Grau, entre otros artistas; decido contextualizarlos en una época actual y de pandemia, dibujándolos con mascarillas de prevención respiratoria”, explica.

Al primero al que se le ocurrió cubrir con este elemento fue al neerlandés Vincent van Gogh, a partir de uno de sus autorretratos más famosos. “Me encanta la vivacidad de su color, pero sobre todo lo que revela en la expresión de su rostro en esta obra, pues pareciera que quisiera decirnos algo y, por qué no, quizás prevenirnos también de algo”, explica el artista.

Con el pasar de los días siguió cubriéndoles el rostro a otros pintores reconocidos –en una especie de diario–, a los que se unieron también colombianos. Entonces, al artista se le ocurrió comenzar a poner en sus redes los dibujos. Su sorpresa fue grande: Muchos de sus seguidores reflexionaron sobre la importancia de protegerse.

“El artista está en la obligación moral de hacer visible lo que para muchos es invisible. He pensado que los creadores debemos aportar algo a la sociedad y que el talento que se nos ha dado debe servir para la meditación”, explica López.

Y se atreve a avanzar la discusión más allá de esta coyuntura que vive la humanidad, para aludir también a la contaminación y el afán desmedido de consumo de las sociedades y sus consecuencias para el planeta. “Si no tomamos las decisiones correctas, el ser humano podría vivir de por vida con estas máscaras”, anota.

Tomado de EL TIEMPO.